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Cryptocarionosis
Elaborado por: Fernando Prendas.
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Definición de la infección: Esta infección es causada por Cryptocaryon irritans, un protozoario ciliado que parasita de manera externa a peces de agua salada y causa la gran mayoría de bajas que sufren los aficionados de acuarios marinos, los cuales se refieren a esta infección como "ich" debido a que es una patología que se manifiesta de forma muy semejante a la causada por Ichthyophthirius multifiliis en peces de agua dulce. Este ciliado causa hiperparasitismo en ambientes cerrados como lo es un acuario, por lo que es normal que los peces afectados sucumban ante este, debido al daño causado a las agallas y tejidos externos. Además de que es casi un hecho que la infección se extenderá a todos lo peces del tanque. Ciclo de vida: La infección se inicia cuando la forma infectante o teronte entra en contacto con el pez, esta consiste en una célula rodeada de cilios (estructuras de locomoción a manera de pelos que recubren al organismo); estas son formas que nadan libremente hasta encontrar a su hospedero que potencialmente podría ser cualquier pez marino. Una vez adherido al pez se desarrolla el trofonte o trofo, la cual es la etapa parasitante que se alimenta sujeta a las agallas y piel del pez, esta etapa es la causante del daño a su hospedero. El trofonte crece de unos 60 a 370 m, esto dentro de un periodo de 5 a 7 días y con un ámbito de 24 a 27 ºC; luego este se desprende del pez y forma el tomonte que es la forma siguiente y esta al igual que el teronte es capaz de nadar, esta forma es de corta duración 12 a 18 horas, el tomonte es el encargado de encontrar un sustrato donde iniciar la siguiente etapa, este sustrato puede ser cualquier superficie sólida incluso el vidrio del acuario podría perfectamente servir a este fin. Una vez anclado el parásito inicia una nueva transformación esta vez se enquista cubriéndose de una pared gruesa llegando a medir de 200 a 400 m; dentro de este quiste la célula comienza a dividirse dando origen a células hijas llamadas tomites en un numero que oscila según entendidos entre 200 y 1000, estos tomites se encuentran dentro del quiste y tienen un pequeño tamaño entre los 25 y 60 m, desarrollan cilios para prepararse para la siguiente etapa, cuando el quiste madura se abre liberando los tomites al exterior los cuales a partir de este momento serán llamados terontes iniciándose de nuevo el ciclo. El tiempo que toma para que madure el quiste es de 3 a 28 días. Por tanto, un ciclo corto podría durar una semana, tiempo necesario para que el parásito pase de un pez a otro o reinfecte al mismo pez; por otra parte un ciclo largo podría llevarse más de un mes. Estas diferencias se deben a variantes muy diversas, como lo es estado inmune del pez y parámetros físicos y químicos del medio; siendo la temperatura el más importante, ya que a mayor temperatura habrá mayor actividad metabólica por parte del parásito resultando en un menor tiempo para la culminación del ciclo.
El trofonte es la única forma parasitaria que es capaz de alimentarse, su función es absorber la mayor cantidad de nutrientes proporcionados por el hospedero para poder llevar a cabo todas las etapas siguientes en su vida. Por tanto, es la única etapa que va a dañar al pez. La infección se sitúa en las agallas y las mucosa que rodea externamente al pez. El parásito causa un extrema irritación y una pérdida considerable de nutrientes en los casos de infección masiva, la cual es muy común en acuarios, llegando a cubrir por completo al pez afectado. Recordando, que en un medio natural es muy difícil que el parásito vuelva a infectar al mismo pez, caso contrario sucede en un medio cerrado como lo es un acuario. El pez puede resistir un tiempo relativamente prologado de infección hasta finalmente sucumbir ante esta. Cuando el trofonte se desprende del pez para iniciar la formación de un quiste provoca la destrucción del tejido al cual se encuentra adherido, por tanto, es posible las infecciones oportunistas de hongos y bacterias, que aprovechan estas laceraciones. Diagnóstico: El primer síntoma es la irritación, por lo cual el pez se restriega fuerte y repetidamente contra superficies sólidas en un intento de quitarse mecánicamente el parásito. Este comportamiento aparece incluso antes de observarse los primeros signos de infección y debe considerarse como motivo suficiente de rechazo a la hora de la compra de un pez. Seguidamente aparecen los primeros puntos blancos, estos aparecen en prácticamente cualquier lugar tanto en aletas como dentro del cuerpo. Para hacer diagnóstico diferencial del "terciopelo", otra enfermedad causada por protozoarios, debe considerarse el aspecto y tamaño de los puntos; siendo los de Cryptocaryon mas grandes y de una apariencia como de granos de sal adheridos al pez y los del terciopelo son de apariencia de polvorienta y mostrándose una opacidad en el área afectada. Es mas difícil diferenciar de una enfermedad aún más grave causada por otro parásito llamado Brooklynella hostilis, presentándose esta con una película además de los puntos típicos, la cual se encuentra ausente en la cryptocarionosis.
Sulfato de cobre y formalina Representa el tratamiento tradicional ante esta infección, tanto el sulfato de cobre solo como combinado con un tratamiento con formalina son sumamente efectivos para eliminar esta y otras ectoparasitosis. La dosis depende del tipo de cobre que se emplee, puede encontrarse unido a un quelante, esto es ligado a algún compuesto capaz de unirse a este por medio de fuerzas eléctricas para estabilizarse; puede también administrarse libre únicamente en su forma iónica. Dicho sea de paso, el cobre siempre va a formar quelatos en un tanque marino debido a compuestos de calcio presentes en la grava, esto prolonga su estabilidad aumentado su viabilidad dentro del acuario. Medicamentos comerciales se ofrecen a base de verde malaquita y formalina, el verde malaquita contiene cobre por tanto que su acción es la misma. El sulfato de cobre actúa matando los trofontes o formas parasitarias, la ventaja de esto es que se ataca directamente la etapa que le esta causando daño al pez por lo que se controla la infección relativamente rápido, observándose una mejoría en poco tiempo. Un tratamiento con sulfato de cobre debe extenderse por un mes o poco más para cerciorarse que todas las formas quísticas evolucionen a trofontes y sean eliminados. Sin embargo, el tratamiento con cobre implica varios efectos colaterales que deben contemplarse antes de aplicarlo, a pesar de ser el más efectivo sin lugar a dudas, dando unas muy buenas probabilidades de éxito si se aplica a tiempo. El sulfato de cobre es totalmente incompatible con tanques de arrecife ya que es toxico para invertebrados y algas, incluso no es seguro introducir estos en un acuario que se ha tratado con cobre hasta después de varios meses, ya que este forma complejos muy estables y su eliminación por medios químicos es difícil. Esto hace que en el tratamiento con cobre sea muy recomendado el uso de un tanque hospital. Además el cobre afecta el normal funcionamiento de la filtración biológica restándole a esta eficiencia. Otro aspecto a tomar en cuenta es que el sulfato de cobre es toxico, por lo que una dosis diferente a la que señala el fabricante puede matar a todos los peces tratados rápidamente. Aun utilizándose en la dosis correcta va a tener un efecto supresor de la respuesta inmune en el pez, por tanto, puede que controle las parasitosis pero va a desatar problemas bacterianos, virales y micóticos en tratamientos prologados. Son comunes en tanques que tienen una dosis constante de sulfato de cobre por no muchos meses las infecciones bacterianas y casos de exoftalmia; sobre todo en peces mariposa, ángeles y payasos estos últimos particularmente susceptibles a la exoftalmia. El mismo Cryptocaryon puede regresar al tratar de introducir un pez inmunosupreso por cobre en otro tanque aparentemente libre del parásito, dicho sea de paso la inmunidad contra este es de muy corta duración y poco eficaz, por lo que las recidivas son comunes. Otros tratamientos químicos: Metronidazole y Tiosulfato de alilo Particularmente el Metronidazole tienen un amplio uso para el tratamiento de parasitosis por protozoarios y tiene un efecto en el metabolismo anaerobio de estos. Por lo general se dice que no afecta la filtración biológica. Pero su eficacia sobre el Cryptocaryon puede no ser la mejor si se aplica en el agua directamente. La otra alternativa en su uso vía oral aplicado en el alimento de los peces utilizando ya sea una forma comercial o elaborada por el acuarista; esto puede ser de ayuda si se administra junto otro tratamiento. En el caso del tiosulfato de alilo también se aplica en la comida, cabe destacar que este es un compuesto extraído del ajo, por tanto basta con agregar ajo a la comida, aunque después de esto puede tornarse desagradable para el pez.
Otra estrategia es el uso de algunos medios para eliminar las formas libres: terontes y tomontes. La gran ventaja de estos medios es que se trunca en dos partes el ciclo del parásito, los trofontes sobre el pez se eliminaran después de un período máximo de una semana. Son varias las formas de lograrlo, básicamente sobresalen el uso de una lámpara ultravioleta, ozonizadores y filtros de diatomeas o cualquier medio similar de filtración microscópica. Los esterilizadores U.V consisten en un instrumento dentro del cual pasa el agua del acuario en un flujo adecuado y es expuesta a radiación U.V la cual matará a cualquier organismo dañando su ácido nucleico. Así se eliminan bacterias, hongos, virus, parásitos y algas. Se debe tener cuidado de que la luz nunca salga del aparato ya que causa quemaduras, ceguera y es un agente mutagénico. Los ozonizadores funcionan de manera similar a los esterilizadores U.V, pero estos usando ozono (O3) este es un radical de oxígeno sumamente reactivo, este destruirá cualquier microorganismo que se encuentre en el agua, se debe contar con algún medio de eliminarse en el agua antes de que esta sea devuelta al tanque. Los filtros de diatomeas consisten en potentes bombas que pasan el agua
a través de un polvo de diatomeas (fósiles de algas microscópicas)
que absorben mecánicamente partículas suspendidas en el
agua, a diferencia de los otros dos medios no requiere cuidados especiales.
Otros medios: La hiposalinidad consiste en mantener al pez con una gravedad específica de 1.009, la cual se logra bajando valores de 0.003 cada tres horas a partir del valor de mantenimiento que usualmente oscila entre 1.022 y 1.024, esto trae un desbalance osmótico todas las fases del parásito a excepción del trofonte que esta tan íntimamente unido a las células del pez que se encuentra protegido de los cambios del medio externo. Jamás debe usarse la hiposalinidad en un tanque con invertebrados ni con roca viva. Al contrario de lo que se practica tradicionalmente los baños de agua dulce aplicados al pez enfermo no tienen efecto considerable sobre el parásito introduciendo más bien un excesivo estrés sobre el pez. Otro medio a emplear es cambiar de tanque a los peces infectados cada 3 días y realizar no menos de 4 pasajes, para esto se necesita un mínimo de dos tanques y después de utilizarlos deben ser eliminada toda el agua y limpiar escrupulosamente todo lo que estuvo en contacto con el agua. Prevención: El mejor método es la cuarentena de cualquier pez por sano que parezca, se puede aplicar algún tratamiento profiláctico durante esta. También debe ser sometida a cuarentena piezas de roca viva, corales e invertebrados ya que el parásito muere en ausencia de peces, esto puede parecer extremo pero es la única manera de mantener libre el acuario del parásito, ya que aunque un acuario parezca saludable, no indica que este libre del parásito, solo que este es mantenido por medio de infecciones sub-clínicas indetectables, debido a buenas condiciones en cuanto al mantenimiento, ya que en el caso de los acuarios de arrecife constituyen medios muy saludables en donde los parásitos y otros patógenos sirven de alimento a organismos filtradores, sin embargo, al producirse alguna alteración se puede generar un brote, como ocurre cuando los peces son sometidos a estrés. Una medida adecuada ya que es casi imposible mantener un acuario de arrecife
absolutamente libre de este parásito es introducir los peces con
un cierto orden después de la cuarentena, primeramente los que
por su reputación se sabe que son poco resistentes al Cryptocaryon
como lo son los cirujanos como el powder blue tang (Acanthurus leucosternon),
el regal tang (Paracanthurus hepatus) y los purple tang (Zebrasoma xanthurus)
y algunos ángeles. |
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